Bajo tierra enterrado yazco sin salida ni remedio, y por mucho que quiera gritar, no se va ha escuchar. No estoy solo, pero es difícil ver, la compañía de todos que yacen como yo. La gente mira, y solo piensa, pobres marginados, siempre arruinados. Ellos dicen no sufrir, mas sordos de palabra, y ciegos de corazón. No puedo despertar bajo tierra yazco mudo, maldito y enamorado sin salida no remedio. Cuento las gotas de mi cueva santa, que marca los pasos de mi baile con el mar. No puedo caminar, e intento correr. No puedo hablar, e intento gritar. SI puedo luchar, pero gana la soledad. Y mi joven estatua, su bailar me ayuda, a recordar la compañía, que tanto he rogado. Mas triste y solo, acorde voy, con las cuatro paredes a las que llamo hogar. No puedo vivir, sin oír su cantar, no puedo morir, sin verla una vez más. No puedo amar, si mi coraz...